Crimen en Camboya

Hoy, en Camboya, el crimen está a la orden del día. La corrupción, la explotación, el tráfico de armas, de drogas e, incluso, de mujeres, forman, por desgracia, parte de la cotidianeidad camboyana. La turbulenta historia del país tiene una importante responsabilidad en este aspecto.

Para elaborar una genealogía del crimen en Camboya, podríamos remontarnos a las sangrientas invasiones tailandesas del siglo XV o a los crímenes cometidos por los franceses durante su conversión en protectorado, ya en el siglo XIX. Sin embargo, es mucho más realista situar el foco principal de crimen en los años 70 del pasado siglo. En 1975, Pol Pot, uno de los mayores genocidas que el mundo ha conocido, se hacía con el poder. Durante los cuatro años que duró su gobierno, fue aniquilada casi un cuarto de la población camboyana (2 de los 8 millones que la conformaban).

Restos humanos extraídos de fosas comunes en Camboya

El camarada 'Duch' durante su juicio

Recientemente, el camarada ‘Duch’ mostraba al mundo su “arrepentimiento” durante su juicio por crímenes contra la humanidad. Éste había sido comandante de la S-21, la más mortífera de cuantas prisiones hubo durante el mandato de Pol Pot, lugar al que regresó, hace poco más de un año, junto a los jueces que ahora lo procesan.

Sólo ocho personas de cuantas fueron recluidas en la prisión salieron con vida de ella. De ellas, sólo una fue mujer. Su nombre es Chim Math y, a pesar del miedo a recordar, ha decidido testificar en el juicio contra ‘Duch’.

Los juicios por los crímenes genocidas cometidos en Camboya no comenzaron hasta 2003 debido, sobre todo, a la dificultad de aplicar el Derecho Internacional de acuerdo a las leyes camboyanas. De hecho, el propio Pol Pot murió de forma natural en 1998 sin haber sido juzgado por ninguno de sus actos. A pesar de ello, el genocidio camboyano se fraguó gracias a la colaboración de muchos otros criminales que aún pueden y deben ser juzgados.

Un año antes de morir, en 1997, Pol Pot concedió al periodista Nate Thayer la célebre entrevista que adjunto a continuación en dos partes. En ella, Pol Pot se califica como “responsable indirecto de las muertes”, aunque reconoce que “cometió errores”. Sin embargo, lo más asombroso resulta oírle justicarse alegando que “esa era su naturaleza”.

Fuentes: El Mundo, El País, Planeta Sedna, El Periódico de Catalunya, Wikipedia, La Gran Época, Milenio.

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~ por embajadora en 18 marzo 2009.

Una respuesta to “Crimen en Camboya”

  1. […] el remoto pasado camboyano Tras haber escudriñado en la historia más reciente de Camboya, echemos un vistazo a su historia más remota. Vamos a retroceder hasta el opulento Imperio Jemer, […]

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