La red interactiva

•11 marzo 2009 • Dejar un comentario

La interactividad se perfila como una de las opciones que más posibilidades ofrecerá a corto plazo. Los medios digitales, los portales de noticias y los marcadores sociales de noticias han comenzado ya una carrera en busca de la innovación interactiva. El usuario demanda cada vez más servicios a esta clase de portales y mantenerse actualizado es, para éstos, esencial para atraer a esos usuarios.

Abc.es, por ejemplo, es uno de los medios digitales españoles que más se ha esforzado por la innovación en cuanto a interactividad se refiere. No en vano, va incorporando a su web aplicaciones interactivas que renueva periódicamente. Actualmente, por ejemplo, ofrece al usuario la posibilidad de felicitar por el día del padre vía Internet. También ofrece la posibilidad de “tunear” un despacho virtual.

Servicio interactivo con motivo del Día del Padre

Servicio interactivo con motivo del Día del Padre

Abc.es dispone, además, de la pestaña “Participación”, a través de la cual podemos acceder a blogs, chats o foros. También da la posibilidad al usuario de subir sus propias fotos, vídeos y, como singularidad, recetas de cocina. La denominada “portada de los lectores”, alojada también en el apartado de participación, recoge las noticias más leídas por los usuarios, las más valoradas, las más comentadas y las más enviadas.

Sin duda, uno de los servicios más novedosos de este periódico es el “videochat”. Gracias a él, el usuario puede mandar sus preguntas a personajes famosos mientras los ve a través de una cámara. De este modo, se tiene la certeza de que es el personaje en cuestion quien contesta las cuestiones in situ.

En cuanto a la interactividad en las noticias, abc.es permite que el usuario, desde su ordenador, rectifique los posibles errores cometidos por el redactor. Por supuesto, también permite, como ocurre en otros periódicos digitales, valorar la noticia, enviarla y comentarla.

Hay portales de noticias, como terra.es, que no ofrecen la posibilidad de interactuar a través de las noticias, es decir, no permite valorarlas o comentarlas. Sin embargo, cuenta con multitud de foros, chats y blogs. Como peculiaridad, cabe señalar la presencia de encuestas de participación ciudadana, que abordan temas de actualidad inmediata o de actualidad permanente.

A través de un portal asociado, pixbox, permite descargar música y cine, aunque no es un servicio gratuito.

El portal de descargas pixbox

El portal de descargas pixbox

Por su parte, el marcador social de noticias meneame.net destaca, entre otras cosas, por su sección “nótame”. En ella, el usuario puede escribir sus mensajes y ver otros enviados desde cualquier punto del planeta a través de Google Maps.

Meneame. net requiere de un registro de usuario para enviar historias, escribir comentarios, elaborar un perfil de usuario y chatear a través de la fisgona.

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La generación de los nativos digitales

•8 marzo 2009 • 1 comentario

La palabra “nativo” suele relacionarse de forma automática con lo primitivo, con lo contrario a lo moderno. Sin embargo, esta palabra, unida al adjetivo “digital”, adquiere una nueva dimensión. El “nativo digital” es aquel que, lejos de huír de la modernidad, se haya totalmente inmerso en ella. Esa categoría de nativo se caracteriza por tener menos de 30 años y por haber nacido, en consecuencia, en un entorno digitalizado. Es decir, un nativo digital crece junto a móviles, videoconsolas y, fundamentalmente, junto a ordenadores.

La red y la persona se fusionan, se reconocen y participan la una de la otra. La red sería inconcebible sin el nativo digital de la misma forma que éste sería inconcebible sin la red. Se crea entre ellos una especie de interdependencia en sentido positivo. Es decir, el nativo sabe, sin necesidad de haberlo aprendido, cómo obtener lo mejor de las tecnologías. A diferencia del “inmigrante digital” (quien no ha nacido en ese entorno digital), el nativo digital se desenvuelve en el mundo-red igual o más cómodamente de lo que es capaz de hacerlo fuera de ese mundo.

Las tecnologías han acompañado a esos nativos digitales desde su más tierna infancia, por lo que encuentran lo familiar donde los inmigrantes digitales sólo ven lo ajeno y extraño. Nacer en red, de hecho, determina completamente la relación posterior de cada cual con las tecnologías. Por mucho que se aprenda a lo largo de la vida, la destreza que proporciona, por ejemplo, el manejo de la informática desde pequeños es incomparable a la adquirida con el paso del tiempo.

Hoy por hoy, la denominada generación N se halla en una clarísima posición de ventaja con respecto al resto en muy diversos ámbitos. El mundo actual gira en torno a Internet y las tecnologías; y quien se queda fuera de la red, queda, de alguna forma, fuera del mundo de hoy.

Microsoft y el monopolio

•1 marzo 2009 • Dejar un comentario

En 1975, Bill Gates y Paul Allen revolucionaron la tecnología, en concreto, y el mundo entero, en general, con la creación de Microsoft. Diez años después, nacía el sistema operativo Windows. Esa invención es concebida por algunos como el 2º Big Bang, siendo la imprenta de Gutenberg el único precedente de importancia equiparable.

En las últimas décadas, los ordenadores personales han proliferado de forma desorbitada. Microsoft se ha adueñado del terreno gracias a su continua capacidad de adaptación y renovación. Aquellas empresas que han intentado plantarle cara se han visto abocadas a la extinción o, en el mejor de los casos, han mantenido una posición de permanente desventaja a la sombra del gigante. Sin embargo, hoy, esas empresas competidoras han tomado fuerza y se han unido contra lo que consideran un abuso de poder por parte de Microsoft. Así, navegadores como Firefox, Opera o Chrome (propiedad de Google) se han levantado contra la monopolizadora presencia de Internet Explorer, considerado como uno de los brazos principales de Microsoft. Google es quien más recientemente se ha posicionado contra el imperio de Gates.

Por su parte, la Comisión Europea ya ha investigado a Microsoft por monopolio en dos ocasiones: la primera de ellas por la total vinculación entre Windows y el reproductor multimedia Windows Media Player; ahora, por la legalmente dudosa afiliación entre Windows e Internet Explorer. La solución, según la Comisión, pasaría por la incorporación de otros navegadores en Windows.

A pesar de todo, el director ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer, cree que la competencia por parte de Google y Apple irá en aumento, con lo cual la supremacía de Microsoft se vería mermada en parte. Sea como sea, el tema seguirá generando debate. Con todo, los usuarios continuamos consumiendo en masa los productos de la familia Microsoft, sin importarnos que se trate o no de un verdadero monopolio.

Marta y el morbo

•23 febrero 2009 • Dejar un comentario

Marta del Castillo era, hace sólo unos días, un nombre cualquiera; hoy, sin embargo, es todo un símbolo nacional. A estas alturas, sobra explicar quién es Marta, al igual que sobra profundizar en los pormenores de su caso. Como los mártires que con su muerte logran trascender en las vidas de otros, de la misma manera, Marta del Castillo ha creado una especie de comunión del pueblo que va más allá de la lógica. Para encontrar una prueba de ello, no hace falta nada más que asomarse a esa cada vez más concurrida red social denominada Tuenti. En ella, miles y miles de jóvenes plasman su pesar por el asesinato de la chica recurriendo, muchas veces, a la elaboración de poemas de discutible gusto artístico. Tampoco escasean las fotos pasadas por Photoshop en las que podemos ver, por ejemplo, una gran bandera española junto al retrato de la susodicha o a Marta transformada en ángel.

Los medios, sobre todo la televisión, han colaborado muy activamente en la conversión de su muerte en símbolo-espectáculo. Si bien es cierto que eso ya no debería sorprendernos (sobre todo por parte de algunas cadenas concretas -véase vídeo adjunto-), no puede dejar de indignarnos que la falta de escrúpulos siga siendo la tónica general televisiva. Esa capacidad para frivolizar de la que hacen gala es, sin embargo, y por triste que sea, lo que repercute en el aumento de audiencia. Esos mismos jóvenes que hacen eventos en Tuenti llamando al odio contra el presunto asesino de Marta, esos mismos, son quienes propician la existencia de programas de televisión de esa calaña. Son, en mi opinión, dos los factores que mueven este circo mediático: el ánimo de lucro y el morbo por el morbo. Mientras siga habiendo gente ansiosa de noticias-chismorreo, seguirá habiendo excusas para que los directivos de las cadenas se lucren a base de escupir programas basura.

El caso de Marta del Castillo también podría suscitar un importante interrogante: ¿es su caso un asunto de interés general? Es decir, los medios deben ofrecer al ciudadano noticias que le afecten, que le sean cercanas, que le interesen; y ¿hasta qué punto cumple el caso de Marta con esos preceptos? Bajo mi punto de vista, el asesinato de esa chica afecta a su familia, a sus amigos y, en todo caso, a las autoridades; a partir de ahí, todo lo demás es hacer de su muerte un show mediático. Los asesinatos, y las noticias de sucesos en general, han convertido a personas anónimas (llámense Marta del Castillo, Madeleine McCann o Rocío Wanninkhof) en personajes estrella, incluso, de los informativos más rigurosos.

Los medios han hecho centrar nuestra atención en su nueva víctima, que no será abandonada hasta que se haya exprimido todo su jugo. Cuando no quede nada, será el momento de elegir otro foco de atención con el que pretender conmover a las masas. Conmover con lo banal es, de hecho, lo que prima en este país. Fácilmente olvidamos las desgracias que día a día se suceden en el mundo. Desgracias que afectan a miles de personas. Enfermos y muertos que no tienen voz en los medios y que, por tanto, no tienen repercusión alguna. ¿Por qué Marta sí pero ellos no? Como contestaría Quevedo, “poderoso caballero es don Dinero”.

Fuentes: elpais.com, elmundo.es, wikipedia.org, youtube.com, telecinco.es

Changes

•14 febrero 2009 • Dejar un comentario

Nadie puede predecir las transformaciones que sufrirá la tecnología de aquí a unos pocos años. De hecho, tampoco nadie años atrás habría podido imaginar el desarrollo tecnológico de hoy en día. De la misma forma, nadie puede alterar el futuro fluir tecnológico, por más que, en ocasiones, nos empeñemos en controlar lo incontrolable. Resistirse al cambio es resistirse a la esencia que conforma la propia Historia. No en vano, los cambios son inherentes a todo proceso histórico y, sin ellos, no existiría el mundo tal y como hoy lo conocemos. Por supuesto, esto no quiere decir que cambiar sea siempre sinónimo de avanzar. Prueba de ello la encontramos en los cambios ideológicos, sociales y económicos acontecidos durante la Edad Media, que, lejos de suponer un paso hacia adelante, supusieron un retroceso generalizado. Sin embargo, tampoco sin esa clase de cambios la humanidad sería lo que es, para bien y para mal.

Esta más que obvia reflexión no es sino una excusa para introducir el tema del supuesto fin del periodismo, comentado por muchos y temido por otros tantos. El periodismo actual es sólo una fase de un proceso mucho más amplio. Dar por hecho que esta clase de periodismo es El Periodismo es una muestra de soberbia, etnocentrismo e ignorancia. Los primeros textos de los que tenemos constancia tenían ya mucho de periodístico; aportaban datos informativos y tenían una clara finalidad de difusión. Por supuesto, no se aprecia en ellos el mismo estilo periodístico que podemos ver hoy en los periódicos. Del mismo modo, tampoco los textos futuros tendrán el mismo estilo periodístico que los actuales, pero el espíritu comunicativo que sustenta a todo texto es inagotable.

Internet se perfila como el soporte en el que el futuro tecnológico (no sólo el periodístico) se desenvolverá. Mediante una asociación perversa y demagógica, Internet es vista, por ello, como una amenaza para el periodismo. Si lo que entendemos por periodismo es empresas periodísticas actuales, es probable que sí suponga una amenaza. Está claro que las empresas tienen un nacimiento y que, cuando quedan obsoletas, mueren; ¿pero es eso realmente “malo”?

El periodismo seguirá existiendo mientras haya hechos de interés para el ciudadano y gente que los narre. Que Le Monde, The Times o El País desaparezcan debido a su inadaptabilidad en la sociedad de mañana no implica que el periodismo y el periodista vayan a desaparecer con ellos. La prensa, si quiere subsistir, deberá adaptarse y ofrecer algo a los lectores que Internet no sea capaz de ofrecerles. Siempre habrá nostálgicos que ansíen palpar la información en hoja de papel, pero, tarde o temprano, la comodidad de Internet y sus innumerables ventajas acabarían imponiéndose. En ese caso, aparecería un nuevo mundo de posibilidades para el periodista más allá de los límites marcados por el periódico. El precio que habría que pagar por ello es, según muchos, más elevado que el beneficio derivado. Si el cambio supone, en este caso, un progreso o un retroceso es, todavía hoy, una incógnita que se irá despejando con el transcurrir de los años.